sábado, junio 23

Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

Me aburre la sociedad.
Los impertinentes. 
Las divas.
Los medios de comunicación.
Los sueldos excesivos a gente que sólo hace lo que le gusta (políticos, futbolistas, médicos, banqueros, etc.)
La realeza.
Las dobles morales, y los cobardes que se esconden entre sus pliegues.
Los dobles sentidos, aunque la polisemia sea genial.
La ignorancia.
La opulencia de la Iglesia.
Los fanáticos.
La gente que se cree cosmopolita.
Las personas que quieren aparentar "ser más que" cuando a veces, menos es más.
Los ególatras, vanidosos, petulantes y capitalistas.
Los que enaltecen de más la patria, y los que reniegan de su origen.
Los que creen que amar algo significa no ver ni señalar sus defectos.
Los que se compran pulseritas y diademas en Claire's pero consideran que comprarse eso mismo en un mercadillo es de pobres.
Las que rebajan a las mujeres en general pensando que sin escotes, faldas cortas, tacones y maquillaje no se puede salir de fiesta.
Los que necesitan machacarse en el gimnasio, porque si no tienes 300 músculos marcados eres un mierdas.
Los que confunden la dedicación con el paripé.
Los que permiten que se siga gastando el dinero en guerras cuando con el 1% del dinero invertido en armamento se erradicaría la pobreza en el mundo.
Los que maltratan a los animales, ancianos, enfermos, o gente diferente, simplemente.
Los que miran de arriba a abajo a otra persona por su ropa o su peinado.
Las personas que tienen casas refinadas y modales refinados y cosas exclusivas para hacer ver que son exclusivos cuando sus excrementos huelen como los que más.
Los que den esta frase por cierta, tambiéns serán odiados por mi, y por el sentido común "El gallego, vasco, catalán, quechua o kikongo son menos útiles que el inglés"
Los que pasean por príncipe con 15 bolsas de Blanco pero no se dignan a mirar al jubilado que está tirado en el suelo pidiendo unos céntimos, o al chico que no pudo escapar de su futuro.
Los que se compadecen de la gente de África, pero ven un inmigrante y cambian de acera.
Las viejas con collares de oro, y los que se creen super cool por llevar algo de Nike.
Los que estudian carreras "para ayudar al mundo" pero que serán los crápulas del futuro.
Los que se ríen de las personas flacas, gordas, bizcas, cojas, calvas, negras, o verdes.
Los que estudian idiomas exóticos para destacar en algo, ya que no tienen nada en su personalidad de lo que puedan enorgullecerse.
Los que lloran porque han visto a su cantante favorito después de pagar una entrada costosa de más, cuando hay miles de músicos con talento tocando por rincones de calles a los que nadie escucha.
Los que piensen que ser de Londres es más supermegaguay que ser de Chantada.
Simplemente, declaro mi aburrimiento y odio al 99% de todo lo que me rodea, y que de alguna forma está en mí


Cada vez que caminamos, nos encontramos por la calle con decenas de personas que por milésimas de segundo interactúan con nosotros. Cerebros vivos, calientes, palpitantes, que se conectan al nuestro con una fugaz mirada, mirada que casi nunca dice nada.


Porque la gente está vacía.
Porque los niños de papá seguirán llorando por comprarse unos tenis de Reebok y las niñas seguirán sacándose fotos con cámaras de 700 euros para enseñarle a su minimundo utópico las gafas Ray-Ban.


Pero por desgracia las personas del primer y segundo mundo no vamos a cambiar, y las del tercer y cuarto mundo no van a comer con mis palabras.


La gente no cambia, y lo peor es que yo también formo parte de la basura.








laNOE

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