viernes, marzo 22

Buenas noches y buena suerte.

Reacción: 

Como alguno ya habrá notado, el blog está diferente. No tenía pensado volver a escribir, pero dar una explicación a ello (y despedirme, de paso) me parece lo mínimo que puedo hacer para agradecer a la gente que alguna vez me haya leído.

La primera razón por la que dejo el blog es muy simple. Una persona no puede levantar un proyecto pensado para cuatro. Aquí me podría enrollar hasta el infinito comentando mil cosas que se resumen en una: no me gusta la indiferencia. Y cuando algo que me gusta y en lo que trabajo es ignorado por los demás, pues primero sorprende, luego duele y después ya toca la moral.

La segunda razón es que me niego a escribir en un blog cuya introducción es "Cuatro universitarias separadas por el destino y unidas por la amistad" cuando la realidad es muy distinta. De la discreción (o educación) a la hipocresía hay una línea muy fina que yo no voy a cruzar. Son cosas que pasan, nadie tiene la culpa, o igual la tenemos todos. El caso es que para mí, el blog ha perdido su sentido.

De todas formas, agradezco profundamente a toda la gente que se ha pasado alguna que otra vez por Los 90 nunca morirán, y en especial a aquellos que me han leído. Hace mucho tiempo que habría dejado de escribir si no fuera por los que en algún momento me dijeron un "oye, por cierto, me gustó mucho tu entrada" o "me reí mucho con lo que escribiste".

Aquellos que queráis seguir leyéndome en mi blog personal (ohfuckouais.blogspot.com) o en el que colaboro con Noe, Indecencia en Port Royal (indecenciaenportroyal.blogspot.com). Ambos están bajo construcción pero pronto estarán en condiciones.

Buenas noches y buena suerte. Y gracias.


Ale





viernes, febrero 1

Fish Bowl

Reacción: 


So, so you think you can tell,
Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field, 

from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade,

your heroes for ghosts? 
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange,

a walk on part in the war for a lead role in a cage?

How I wish, how I wish you were here. We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year, running over the same old ground. What have you found? The same old fears.


Wish you were here. 

martes, enero 15

Droga

Reacción: 
He encontrado la dirección, la senda del bien, el camino fuera de los dulces y fríos brazos del océano. He hallado mi paz interior, mi equilibrio. He conseguido perdonarme todos los pecados que he cometido. He salido de ese mundo de perdición en el que deambulaba. He logrado huir de la tumba que yo misma me había cavado. 

Respiré por fin el aire de mi propia superficie, llenando mis pulmones de libertad. Abrí mis ojos hacia el nuevo mundo que se me presentaba. Descorrí el pestillo de mi puerta, deseché mi llave de la esclavitud. Tiré mis problemas por el balcón. Obstruí con un cerrojo el cajón de los recuerdos. 

Pero mi droga no me deja escapar de sus oscuras garras. 

Se cuela en mis sueños, inunda mis pensamientos. Me persigue cuanto más rápido huyo, cuanto más lejos me escondo. Me espera en callejones sin salida, me encuentra en mi soledad. Me busca en mi propio miedo y se alimenta de mi desesperación. Aparece cuando menos me lo espero, y me vacía el cuerpo, llevándose mi alma como antaño.

Pero es mi droga, siempre va a estar ahí, creándome una adicción incontrolable, deseando estrecharme entre sus delgados brazos y perderme en sus finos labios. Siempre me buscará, y siempre me encontrará. No importan los años, meses, días o segundos que pasen, siempre volverá a mi. Tampoco interesa en qué lugar me encuentre, siempre me hallará. 

Aunque haya cambiado de dirección, aunque no tenga sus cadenas, aunque llegue a encontrar algún día mi felicidad, la droga es una adicción, y volverá de nuevo, llenando mis pulmones de ella. La desearé como nunca he deseado nada, la miraré y juraré que será mía para siempre. El cajón cerrado se abre y los recuerdos se explayan por mi mente, dejando en la inconsciencia a mi mente. La anhelaré entre mis sábanas de nuevo.

Es entonces cuando nos miramos cara a cara, a los ojos. Sin miramientos. Han pasado años, pero la deseo, fervientemente. He cambiado, pero ha conseguido encontrarme. Me enfrento a ella, intentando no sucumbir, pero su olor, su tentación, sigue latente, marcando el sonido de la pulsación de mi corazón. Y es entonces cuando entiendo que ella es mía, mi droga, tanto como yo soy su droga para ella; y que voy a tener que vivir con ella toda mi vida, sorteándola, evitándola, eludiéndola, igual que ella ha de vivir con mi presencia el resto de sus días. No desaparecerá, sólo puedo continuar viviendo con ella en mi alma y mi corazón, un oscuro pasado y una negra sombra entre la comisura de mi sonrisa. Siempre estará conmigo. Mi droga.

Porque sino está conmigo, nos destruiremos la una a la otra para siempre.