domingo, febrero 27

No hay que llorar, que la vida es un carnaval, y las penas se van cantando

Podría desfasar un montón aquí ahora contándo mis mingurrias sentimentales, fiesteras y eclesiásticas, pero como dudo que a esa gente que os perdéis y acabais en este blog (saludos a toda hispanoamérica, sobretodo) os pueda interesar, evitaré hacerlo, ya que resulta muy deprimente...!

Pues os contaré que tengo en mi tuenti a un tal Miguel Angel Jimenez Jimenez (os invito a que lo agreguéis) que se dedica a ofrecerme verga por cam

y no importa cuántas veces le diga que ni verga por cam ni pimientos en vinagre (por no decir otra cosa), que me deje en paz, pero nada

he probado a hacerme la loca escribiéndole cosas del estilo: uoeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee (asi, hasta 20 veces seguidas) o comenzar a hablarle de mi perro Rufus que maté porque no me queria comer el pienso, pero se ríe y dice "jaja qué divertida eres :P "

Vamos que lo flipo bastante, porque en vez de ser una chica con tendencia a aburrirme y hablar con colgaos, podría estar tronada de verdad y estar burlando la muerte

ahora bien, no sé si el tio es gili, down, me ama, es alguien que me está tomando el pelo, o es un gnomo del bosque encantado bajo una seta con wifi



Pero me resulta ciertamente inquietante

sin más, y con los pies doloridos de darlo todo anoche, se despide

Lanoe

No hay comentarios:

Publicar un comentario