domingo, febrero 20

Día tonto

pero de los tontos, tontos, tontísimos.

Después de saber que Jesús me ama y que le parezco una tía guay, y que yo lo valgo (cual anuncio de L´Oreal) he deducido que se le está yendo mucho la olla, debe haber bebido demasiada agua bendita.

La única persona que me ha escuchado mis problemas hoy ha sido el hombre cuyo nombre deconozco pero cuya aterciopelada voz nunca olvidaré de Servicios Orange para inútiles que no entienden Blacberrys. Gracias por escucharme durante una hora, sobre todo por aguantar a una idiota que posee una capacidad inhumana de repeler la tecnología. He estado a punto de pedirte consejos sobre la vida en general. Qué cosas, habríamos sido MAIPS si no se hubiese cortado la llamada. Nunca olvidaré nuestra conversación ni lo mucho que me has ayudado.

Se despide aquí,

Larubia, que se ha desconectado de su corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario