viernes, febrero 17

Hoy es viernes

Algunos aseguran que existe, que la han sentido, que la poseen.
Otros opinan que no es real, que es ficticio, que se trata un sueño imposible.

He hecho un balance de mi vida hasta ahora, unos dieciocho años y tres meses, he conseguido todo lo que quería. Podría decir que me siento afortunada. Pero eso nunca es suficiente. Hay algo que se escapa, algo intangible, algo que llena un hueco vacío que no existe. Un murmullo en el silencio, un abrazo en el frío, una caricia en la soledad. Algo que falta pero que nunca necesité.

Se puede vivir sin ella, pero la vida se torna en una experiencia vacía y sin sentido. Puedes incluso nunca encontrarla. Puedes hallarla sin que te des cuenta, y echarla de menos cuando la has perdido. Muchos la habéis conseguido, muchos la habéis deseado, y otros tantos la habéis perdido. Es ese sentimiento que nos completa, por el que existimos, por el que nos levantamos cada mañana.

Podría asegurar que yo la he tenido. Y nunca me he sentido mejor. Ni siquiera es comparable como cuando como queso. Y también sé qué es perderla. Podría jurar que la echo de menos. Una vez probada la perfección, todo carece de sentido. Daría todo lo que fuera por volver a tenerla conmigo, aunque sólo fuera un segundo. Y por ello no ceso de buscarla.

Todos sabéis de que hablo. Todos la necesitáis igual que yo.  La felicidad.

¿Qué es realmente la felicidad? Tengo todo lo que cualquiera puede desear: familia, estudios, salud... Pero siempre me paro a pensar que si eso era todo en la vida. Si volveré a sentir de nuevo esa suerte, esa satisfacción, ese gusto que te hace pensar que todo es jodidamente perfecto.

Puede que al final acabe considerando la opción de Jorge Luis Borges:" Ya no seré feliz. Tal vez no importa. Hay tantas cosas en el mundo."

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