miércoles, febrero 29

El devenir de la vida; 9 días de amor y una gripe desesperada

Decía Heráclito que todo es devenir.

Esto es que todo cuanto conforma nuestra vida y a nosotros mismos está abierto, sostenido por un futuro imposible de cerrar, privado de determinación. 

Algunas religiones, basándose en esto, pensaban que podíamos ser diferentes personas a lo largo de una misma vida; que lo que hemos sido hoy, no lo fuimos ayer, pero tampoco lo seremos mañana, cambiando inevitable (y necesariamente) a lo largo de nuestra propia existencia nuestro individuo, matando partes de nosotros, que ya no volverán, para dar paso a otras versiones de nosotros mismos.

Por eso dicen que en la vida no hay que tratar de ser mejor que otro, sino ser mejor de lo que tú eras.

Sin embargo, Goethe, Dante, Cervantes, Aristóteles, Kant, Petronio, Nerón, Bécquer, Borges, Leonard Cohen, Platón, Nietzsche, Aristóteles, Witz, Voltaire, Ortega y Gasset, Dámaso,Victor Hugo, Eagleton, Homero y John Morris decían otras cosas...

Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Fé significa no querer saber la verdad. Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama. Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una. Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre. El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza. El deseo muere automáticamente cuando se logra: se desvanece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho. La melancolía es la felicidad de estar triste. No hay malas hierbas ni hombres malos; sólo hay malos cultivadores. Sólo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece. El amor no es ciego, es perspicaz. El amante ve  cosas que el indiferente no ve. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad. De nada sirve correr si adelante tambien llueve. Podrá no haber
poetas pero siempre habrá poesía. Si pudiera hacerse la disección de las almas, cuantas muertes misteriosas se explicarían...
Si no esperas lo inesperado, no lo reconocerás cuando llegue. Muerte es lo que vemos despiertos, sueño es lo que vemos dormidos. No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.
 Momentos. Las viejas heridas nos enseñen algo. Nos recuerdan dónde hemos estado, qué hemos superado, y cuan lejos hemos de ir antes de que un resquebrajado corazón se abra y trague el alma.
 Un genio no admite mayor preceptor que su originalidad. El único don eterno dado a los hombres, es la poesía. Las palabras pueden morder el alma. El fin es una acción, no una cualidad. Una cosa puede ser entera y no tener magnitud. Un principio no sigue a otra cosa, pero por definición, algo le sigue en el devenir.
Lo que no ha sucedido, no creemos que sea posible; pero lo que ya pasó es posible, si no, no habria pasado. Si la poesía está hecha de palabras, la materia es el lenguaje y la forma la da el alma. Todo poeta está poseído por una musa.  
Y hay sonrisas tan perfectas que son afectadamente oscuras para la lógica



Kant decía que el arte tenía autonomía, que su finalidad era no tener fin, que su base era la belleza, y ya que esta no tiene justificación, no era fundamental para la humanidad, no era objeto de estudio. 

Sin embargo también decía que  no podríamos vivir sin ella. 

Y llegó el formalismo ruso, y Jakobson  intentó incluír la literatura en la ciencia, en la función poética de la lingüistica, para que no pudieran decir que la poesía era todo ficción, que en realidad eran hechos de la vida escritos con cierta musicalidad, belleza

Entonces Eagleton pensó, que si cualquier cosa puede ser expresada de manera que sea bello, y la misma belleza es algo sujeto al individuo, todo podía ser literatura...

...al mismo tiempo que podría llegar una generación para la que nada lo fuera. 

Ante esto, pensar que ciertas imágenes, canciones, hechos, poemas, y un largo etcétera, puedan dejar de ser arte, no sé qué alegar

Y ahí estaba yo, miércoles, con 38'3º de fiebre, una gripe indeterminada, 30 litros de antibióticos y calmantes en vena, un inminente dolor de ovarios, y unos apuntes llenos de flores en los márgenes, a punto de ser descifrados y pasados a limpio, cuando suena el móvil.

Y entonces, en esa nube de misticismo, me di cuenta de que ciertos momentos de la vida, como un paseo, un abrazo, o un sms, también podrían haber sido argumentos a favor de la teoría de Jakobson, como la caja de cartón donde venían los Espidifen que Sergio dejó delante de mi puerta, o las pelusas que sus sudaderas sueltan y dejan mis jerseys plagados de hilillos. 

Pero para los que apoyen a Eagleton, y piensen que el arte y la literatura no merecen ser estudiadas, que la física es más util que la poesía, que los aviones no vuelan a base de metáforas, les diré que en contacto con el amor, todo el mundo se vuelve poeta, y que todavía no he conocido a una persona que en sus momentos tristes llore con una fórmula.


Muchas gracias lector, has sobrevivido a mi creciente obsesión por la literatura.
Filología, creando estragos since...ni se sabe.


lanoe



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