"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos, esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo. Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más… Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os libraréis de él o de ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias."
Es imposible añadirle una coma o un punto a este fragmento de Paulo Coelho que me he encontrado por casualidad. Espero que os haga reflexionar tanto como a mí.
Sin ánimo de lucro.
Helen, esto acaba de ser un golpe bajo...lo más terrible que he leido, sin coñas
ResponderEliminarahora odio a Paulo cCelho y a la vida en general, y sin embargo, a ti te quiero,mi rubi(L)
qué te voy a decir? HOY TODOS SOMOS JONH
hola, encontre suu blog en un video de youtube, y me gusto mucho..
ResponderEliminarsaludos desde Mexico(: