Entonces le vi.
Y se detuvo el tiempo.
Como si nunca me hubiese ido.
Aquellos dos meses de espera tenían una razón, un motivo.
Pero todo se acaba. Y el tiempo sigue. Lo define muy bien una gran película en boca de Albert Finney: "Fue aquella noche cuando Carl encontró su destino, y yo el mío... casi. Dicen que cuando conoces al amor de tu vida el tiempo se detiene... y es verdad. Lo que no dicen es que cuando se vuelve a poner en marcha, lo hace aún más rápidamente para recuperar lo perdido."
No hay comentarios:
Publicar un comentario