Esta semana ha sido ciertamente extraña.
El curso se acaba,hermanas, y a una velocidad alarmante. Ya es abril, y en nada estaremos desquiciadas rellenando folletos de universidades perdidas de la geografía española, chutándonos Red Bull el día pre-S, el temido día S, y viendo a todo el profesorado llorando a moco tendido, por eso de perdernos de vista.
Y si, no queda nada, pero sigo con la sensación de septiembre. Como si el tiempo se hubiese detenido y no fuese cierto que el año que viene cada uno estará en un lugar, que ya no volveremos a ser la A,la B o la C, sino que seremos un número más dentro de la sociedad. Y eso en el mejor de los casos. Es triste, pero es. Es duro crecer, es duro madurar, pero es inevitable.
Menuda semanita chica, menuda semanita. Las hormonas están alteradas, la primavera aceha.
Love ya
LaNati.
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