Si, soy yo. Me echábais de menos ¿verdad? *ya sé que no, pero tampoco hace falta poner esa cara*
Natalia/LaNati/Nata/Kuntakinte ha regresado. Aunque nunca me fui. Qué cosas.
Tenía pensado agradeceros a todos los pobres cibernautas, perdidos, vaya usted a saber cómo habéis terminado aquí, que nos llenáis de alegría todos los días con vuestras visitas, pero las furcias que tengo por amigas se me han adelantado, no una, sino dos veces, así que agradecidos quedáis.
Pues poco que decir. Esta semana, para ser tan santa, ha dado poco de sí. Aún sigo cabreada por el timo de los 7 euracos por ver el bodrio de Caperucita Roja (para más información: http://www.tublogdecine.es/criticas/caperucita-roja-critica-cuanto-mal-ha-hecho-crepusculo-al-cine/30087 ).
Y el cabreo aumentó exponencialmente viendo cómo el Madrid ganaba la copa.
Y el cabreo exponencial se convirtió en un oh dios mio me estreso queso al ver la montaña de cosas que tengo que estudiar, porque si queridos míos:
ESTO ES BACHILLERATO
Una fiesta continua macho.
Pero no, no voy a hablar de deberes ni de trabajos ni nada de eso. No me apetece, me cansa, me aburre.
Así que me voy a contar las baldosas de mi cocina que es mucho más apasionante.
PD: Una recomendación por si estáis pensando en compraros un libro. El Aleph, no, caca. Compraros el primero de la colección de Auel y si no os gusta echadme a mi las culpas, lo asumiré con dolor.
Os amo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario